Deducciones contables no fiscales: ejemplos y cómo se registran

Cuando la utilidad contable se ve bien, pero al calcular el ISR la base aumenta sin explicación aparente, el foco está en las deducciones contables no fiscales. Si tus estados financieros reflejan algo distinto, lo más probable es que estos conceptos estén generando la diferencia.

Según la Auditoría Superior de la Federación, la fiscalización por parte del SAT ya representa el 16,3 % del total de la recaudación, es decir, más de 807 mil millones de pesos. Por eso, en este post te explicamos qué es este tipo de deducciones y cómo registrarlas correctamente.

¿Qué son las deducciones contables no fiscales?

Las deducciones contables no fiscales son gastos que una empresa registra en su contabilidad como parte de sus operaciones normales, pero que no puede restar al momento de calcular los impuestos que debe pagar, específicamente el ISR. 

Es decir, aunque aparecen en los estados financieros, el SAT no los acepta como deducciones válidas. Por eso, al hacer la conciliación contable fiscal, estos gastos deben sumarse nuevamente a la utilidad contable para calcular correctamente la base sobre la cual se paga el ISR.

Ejemplo de deducciones contables no fiscales

Imagina que una empresa tuvo en el año:

  • Utilidad contable: $500,000
  • Dentro de sus gastos registró una multa por $20,000

Contablemente, esa multa sí es un gasto, por lo que reduce la utilidad contable. Pero fiscalmente, el SAT considera que las multas no son deducibles, así que ese gasto no se puede restar para calcular el ISR. 

Entonces, en la conciliación contable fiscal, se hace este ajuste:

  • Utilidad contable: $500,000
  • + Multa no deducible: $20,000
  • Utilidad fiscal: $520,000

Resultado: aunque contablemente la empresa ganó $500,000, para efectos del ISR el SAT le calcula el impuesto sobre $520,000.

Cuál es la diferencia entre gasto contable, deducción fiscal autorizada y gasto contable no deducible

Antes de avanzar, vale la pena aclarar tres conceptos que se confunden. Aunque todos aparecen en los reportes financieros de una empresa, tienen efectos distintos frente al cálculo de impuestos.

Veamos una comparación rápida para diferenciarlos mejor:

ConceptoQué representa en la prácticaEjemplo típicoEfecto en impuestos
Gasto contableEs cualquier erogación que se registra siguiendo normas contables. Refleja lo que realmente costó operar.Una multa, una depreciación contable o una provisión de gastos.Reduce la utilidad contable del periodo.
Deducción fiscal autorizadaSon gastos que cumplen con lo que pide la LISR, por lo que sí ayudan a disminuir la base del ISR.Nómina emitida con CFDI válido, compras necesarias para la operación.Disminuye la utilidad fiscal y el impuesto a pagar.
Gasto contable no deducible / deducción contable no fiscalEs un gasto que aparece en la contabilidad, aunque la autoridad no permite restarlo para ISR.Sanciones, regalos sin documentación, gastos personales cargados a la empresa.Se agrega nuevamente en la conciliación contable fiscal para calcular el ISR.

¿Qué tipos de gastos generan deducciones contables no fiscales?

Las deducciones contables no fiscales aparecen cuando un gasto se registra en la contabilidad, pero la LISR no permite usarlas para disminuir el ISR. Esto sucede con:

  • Partidas no deducibles
  • Diferencias en depreciaciones 
  • Gastos que la autoridad no reconoce para fines fiscales

Según RSM, las discrepancias entre la base contable y la base fiscal aparecen en más del 60 % de las auditorías fiscales. Esto refleja lo frecuente que es que las diferencias contables y fiscales influyan en la información reportada a las autoridades.

1. Depreciaciones y amortizaciones contables

Las depreciaciones y amortizaciones contables reparten el valor de un activo a lo largo de los años en que presta servicio. Maquinaria, equipo, software o marcas registradas pasan por este proceso para reflejar su uso real en la operación.

Ejemplos de depreciaciones fiscales (LISR)

  • Maquinaria industrial: la LISR permite tasas de hasta 10 % anuales, sin importar que contablemente se use una vida útil más corta.
  • Equipo de cómputo: fiscalmente puede depreciarse hasta un 30 % anual, lo que genera diferencias si la empresa lo registra con tasas menores o mayores.
  • Automóviles: la deducción fiscal está limitada no solo por la tasa, sino también por un monto máximo deducible, lo que genera ajustes cuando el valor del vehículo supera ese tope.

Ejemplos de amortizaciones fiscales

  • Software: puede amortizarse fiscalmente en un periodo mínimo de dos años, aunque contablemente se use un plazo más acelerado.
  • Gastos preoperativos: la LISR permite amortizarlos en un mínimo de diez años, mientras que la contabilidad suele asignar periodos más cortos según el proyecto.
  • Activos intangibles adquiridos: fiscalmente deben amortizarse con base en su vida útil comprobable; si la contabilidad aplica métodos distintos, aparece la diferencia.

Estas diferencias se vuelven parte del cálculo de conciliación contable fiscal, ya que deben ajustarse para determinar correctamente la utilidad fiscal. Incluso pueden relacionarse con ingresos fiscales no contables si, por ejemplo, la venta de un activo genera efectos fiscales distintos a los contables.

2. Gastos no deducibles frecuentes

Los gastos no deducibles surgen cuando una empresa registra un gasto en su contabilidad, pero la autoridad fiscal no lo acepta para disminuir el ISR. Aunque sí aparecen en el estado de resultados, no generan beneficio fiscal alguno.

Ejemplos de gastos no deducibles

  • Multas o sanciones: infracciones de tránsito o penalidades administrativas.
  • Regalos o cortesías sin documentación: especialmente cuando no existe un CFDI o no se vinculan con una actividad empresarial.
  • Viáticos sin comprobantes válidos: pagados con métodos que la autoridad no reconoce.
  • Intereses de préstamos que no generan actividad económica: esto impide que se consideren deducibles.
  • IVA que no puede acreditarse: ya sea por errores en el comprobante o porque el gasto no está relacionado con actividades gravadas.

Estos gastos continúan registrados en la contabilidad, aunque no reducen el impuesto. Por esa razón se integran como deducciones contables no fiscales dentro del cálculo de conciliación contable fiscal.

3. Otras partidas que terminan como deducciones contables no fiscales

Además de los gastos no deducibles más comunes, existen otras partidas que forman parte de la operación diaria y que, aunque se registran en la contabilidad como cualquier otro gasto, no generan un beneficio fiscal.

Ejemplos de otras partidas

  • ISR del ejercicio registrado como gasto: ya que el impuesto causado no puede restarse para disminuir el propio impuesto.
  • PTU reflejada en el estado de resultados: que se reconoce contablemente, pero no reduce la base del ISR en su totalidad.
  • Porciones de nómina exenta: especialmente cuando no cumplen con los requisitos para ser deducibles de forma parcial o total.
  • Pérdidas contables por venta de activos o acciones: cuando la operación no reúne los criterios fiscales establecidos para considerarse deducible.

Estas partidas se mantienen en la contabilidad porque muestran la realidad financiera del negocio, pero se transforman en deducciones contables no fiscales durante la conciliación.

Diagrama que compara partidas contables y fiscales para identificar deducciones contables no fiscales en una conciliación

Cómo se registran las deducciones contables no fiscales: paso a paso

El registro de una deducción contable no fiscal se realiza en dos momentos:

  • Primero, el gasto se reconoce en la contabilidad como cualquier otro.
  • Después, se clasifica como deducción contable no fiscal dentro de la cédula de conciliación contable fiscal, donde se suma de vuelta a la utilidad contable para determinar la utilidad fiscal.

Sigue estos pasos:

Paso 1: Registra el gasto en contabilidad financiera

El primer paso es registrar el gasto como una operación normal. Se reconoce su efecto en los resultados del periodo, reflejando la actividad real del negocio.

Ejemplo de asiento (multa)

  • Cargo: gastos diversos
  • Abono: bancos

Paso 2: Evalúa si la partida es deducible para ISR

Antes de clasificar un gasto, revisa los requisitos establecidos en la LISR, especialmente en los artículos 27, 32 y 148, así como en reglamentos y criterios fiscales aplicables.

Ejemplo

Verifica lo siguiente

  • Existencia de CFDI válido.
  • Forma de pago aceptada.
  • Relación con la actividad empresarial.
  • Límites establecidos para ciertos conceptos.

Paso 3: Clasifica como deducción contable no fiscal en la conciliación

Una vez identificado el gasto no deducible, se traslada a la cédula de conciliación contable fiscal. Ahí se organiza dentro del apartado correspondiente a partidas que se suman para convertir la utilidad contable en utilidad fiscal.

Ejemplo

Supongamos que la empresa registró una multa por $4,000. El asiento contable ya existe, pero al preparar la conciliación, esta partida debe incluirse como una suma no deducible.

Así quedaría el ajuste dentro de la conciliación:

ConceptoAjusteMonto
Utilidad contable$120,000
Multa (gasto no deducible)Suma$4,000
Diferencia por depreciación contableSuma$2,000
Utilidad fiscal después de ajustes$126,000

Paso 4: Documenta criterio y soportes

Para evitar observaciones durante revisiones del SAT, guarda la evidencia que respalde la clasificación del gasto como no deducible.

Ejemplo

  • CFDI y comprobantes fiscales
  • Contratos o acuerdos relacionados
  • Papeles de trabajo internos
  • Cálculos y notas que justifiquen el tratamiento contable y fiscal
Gráfica que muestra cómo la mala gestión de insumos afecta costos y deducciones contables no fiscales

Cómo gestionar las deducciones contables no fiscales

El objetivo no es forzar gastos ni buscar atajos, más bien es el de manejar con cuidado las deducciones contables no fiscales. Si haces una gestión clara desde el inicio, identificas con facilidad los ingresos fiscales no contables y evitas errores comunes al clasificar gastos que no son deducibles para efectos del ISR. 

Sigue estos consejos para gestionar correctamente tus deducciones contables no fiscales. 

1. Mantén una lista interna de gastos que generan ajustes

  • Registra multas, viáticos sin documentación, depreciaciones excedentes y beneficios no deducibles al personal.
  • Usa esta lista como referencia rápida antes de cada cierre mensual.
  • Actualízala cuando cambien reglas de la LISR o se modifiquen criterios fiscales.

2. Separa desde el inicio los gastos que podrían no ser deducibles

  • Asignar categorías específicas en el sistema contable para estos gastos.
  • Etiquetar operaciones dudosas para revisarlas antes de hacer el cálculo de conciliación contable fiscal.
  • Guardar notas internas que expliquen la razón de su clasificación.

3. Revisa tus políticas contables con el equipo y evita criterios aislados

  • Asegurar que todos apliquen los mismos parámetros de deducibilidad.
  • Verificar periódicamente artículos relacionados como los 27, 28 y 32 de la LISR.
  • Evitar cambios de criterio entre meses, ya que afectan la conciliación contable fiscal anual.

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